Hoy

Desde niños vemos el mundo de una manera tan especial, tan simple, tan inocente, tan perfecta…. y estamos tan absortos en disfrutar, en hacer nuestras cosas que no nos damos cuenta de que el tiempo está corriendo, en un abrir y cerrar de ojos somos adultos, teniendo un montón de responsabilidades a nuestro cargo, con un montón de preocupaciones ligadas a ellas.

¿Qué nos pasó? ¿Por qué nadie nos advirtió que la vida se va tan rápido? o tal vez sí lo hicieron, pero no hicimos caso, no pensamos que nos llegaría la edad, no creímos que fuera posible llegar al: “Es que antes a mí no me pasaba eso”. Pero llegamos.

Llegamos y es ganancia porque cuántos no se han quedado en el camino, y además… lo que nos falta. Ya nos dimos cuenta de lo frágil que es la vida, de lo traicionero que es el tiempo, de la mala costumbre de decir: mañana le hablo, mañana lo busco, mañana lo hago. Porque, de mañana en mañana ya pasaron 2 o 3 años y no hicimos, ni buscamos, ni llamamos. Y las personas se van, las cosas cambian, y los planes, los sueños, los proyectos quedan en un: “me hubiera gustado”, “yo quería ser o hacer”, “hubiera”.

Por eso el momento es HOY de hacer las cosas, de iniciar ese proyecto, de llamarle a ese amigo, de cambiar tus hábitos, de salir y comerse al mundo! El momento es HOY porque hoy estás, porque HOY quieres, hoy tienes el ímpetu, la energía, el empuje! HOY es tu día y eso hay que repetirlo cada bendito día!

Ahora sí… que HOY sea muy chingón!

A. S.

Observando el monitor de mi computadora, además de ver que es necesario actualizar algunas cosas, veo “AS”. A. S. son las iniciales, Alejandra Sánchez, y bueno… ¿ella que?

Empecemos con que es una mujer, que ha crecido en provincia, una provincia cercana a la Ciudad de México por lo que no hay tanto rezago en cuanto a comunicación o tecnología o adelantos en general. La bonita ciudad de Cuernavaca; sí, últimamente llena de crimen y violencia, pero no le quita que es una ciudad con un clima inigualable, mucha vegetación, distancias cortas, poca contaminación y nos podríamos seguir con miles de cualidades de la ciudad, pero no es el punto. Ale, ha vivido la gran parte de su vida aquí, originaria del Distrito Federal, (así es… bien chilanga) naturalizada guayabita por los años que lleva.

Alejandra, o Ale, pertenece a una familia disfuncional, como toooodas las familias del mundo, pero sabe que dentro de esa disfunción… funcionan de manera perfecta. Sus papás se conocieron trabajando en la gran ciudad. Comenzaron allí a formar su familia hasta que en algún momento decidieron mudarse, y se vinieron ¡hasta con el perico! (literal).

Amante de los perros, siempre ha vivido con ellos, siempre ha dormido con ellos, siempre ha comido con ellos, y siempre ha llorado y les ha llorado. La susodicha en curso se llama Zuki, y en algún momento hablaremos de aquella mounstra.

Como casi todos, trabaja modo godín, teniendo que cumplir un horario, y metas, y estadísticas, y el jefe, y las juntas…. Pero lo mas importante, trabaja con personas y le encanta. Médico de profesión, pero creo que confidente por vocación.

¿Cuál es el punto de describir una partecita de mí? Tal vez el ayudar a gente como yo a sobrellevar cosas raras o difíciles de la vida, a compartir logros y experiencias buenas y bonitas.

Este blog se trata de platicar de todo un poco, de ayudar con mis experiencias a otros, de reírnos, ¿Por qué no?. Así que… bueno… aquí vamos!